Con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Julio Romero de Torres, Córdoba acoge estos meses multitud de actos en homenaje al pintor cordobés. Como no podía ser de otra manera, son muchas las instituciones están participando en esta conmemoración organizando todo tipo de actividades.
Por lo que a mi respecta, echando la vista atrás, el primer recuerdo que tengo de Julio Romero es del cuadro La Chiquita Piconera que, como en otros muchos lugares, colgaba en el salón de casa de mis abuelos.
Hoy me sumo a esta celebración aportando mi granito de arena mediante la publicación de una nueva reseña en el blog en la que escribo sobre un libro publicado en febrero del pasado año.
Editado por Utopía Libros, La Chiquita Piconera y sus paradojas de José María Palencia Cerezo es un libro en el que se aborda el cuadro más emblemático del pintor desde el análisis y la reflexión, con una clara vocación divulgativa.
Escrito por un cordobés que ha dedicado su vida profesional a la investigación y conservación del arte en nuestra ciudad, en este libro ahonda en el mito que representa La Chiquita Piconera aportando una visión personal y complementaria en la abundante bibliografía publicada sobre el pintor y su obra más representativa.
Y es que de las muchas lecturas que pueden hacerse del icono creado por el califa de los pinceles, por su composición, su temática y la época en que fue pintado, en este libro se destaca la importancia del retrato de la mujer morena como símbolo de la identidad femenina en la sociedad actual.
En cualquier caso, nuestro pintor más universal contó con todos los elementos necesarios para convertirse en uno de los personajes más importantes de la Córdoba del siglo XX y buena cuenta de ello se está dando con ocasión de los actos de celebración de esta efeméride única.

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